martes, 8 de diciembre de 2009

LA SUBLIME PUERTA

La Sublime Puerta: Época: 1564.- Siglo XVI.-

Cuando Felipe II era nuestro Rey y, cuando en su dominio no se ponía el Sol, Felipe II guerreaba en numerosos conflictos bélicos. Unos porque se revelaban contra su poder y otros, en nombre de Dios para liberar a la cristiandad del azote de los herejes: los turcos.
El Autor del Libro, nos mete en una trama, novelista e histórica a la vez, en la que nos muestra el poderío español en aquella época. Se trata pues, de una de la muchas guerras en las que estuvo metido el Imperio Español. Soleimán el magnifico, emperador por entonces del imperio otomano, atacaba y conquistaba territorios bajo el poder de Felipe II, quien por encargo, unas veces de la iglesia y por otra de propia voluntad, combatía contra el otomano. La novela se concentra, en un principio, en la guerra que tuvo lugar en los Gelves, una isla de Túnez, donde, entre otros, fue hecho prisionero nuestro protagonista: Luis María Monroy y Villalobos. Era tambor, por su corta edad, 16 años, de uno de los barcos españoles que sufrieron la derrota en la isla dicha. Fue llevado, junto con los demás presos hasta Constantinopla, después de un largo y duro viajes. Pues a partir de que eran hechos prisioneros, eran tratados como esclavos. Una vez en Constantinopla, fue encarcelado en lo que se llamaba, el almagacén; lugar inhóspito, no porque estuviera en el desierto, sino porque en él se apiñaban todos los esclavos de todas la guerra y otras causas que había por entonces en Constantinopla. Todos en poder de Soleimán, dueño y señor de todo el imperio otomano.
Allí paso nuestro Luis María Monroy y Villalobos casi dos años; hasta que debido a sus habilidades con la música y a la habilidad que poseía para recitar verso y su aprendizaje, entro a servir en palacio como músico y recitador de versos. Poco a poco se fue haciendo Luis María con una muy notable fama de recitador y músico. A pesar de su creencias católicas, jamás renunció a su fe; eran muchas las veces las que su mentor en palacio le decía de apostatara de la fe católica y se acogiera al Islam. Cosa que malhumoraba a Luis María diciendo que la católica era la única fe que existía. Teniendo en cuenta que a media que iba pasando el tiempo, Luis María iba gozando de mayor libertad para moverse, tanto en palacio; como para salir de él. Éste fue haciendo amistades. Incluso llegó a enamorarse de una mujer del harem del Sultán. En igual medida fue nombrado, lo que hoy llamaríamos como aprendiz. Lo que le catapultaba a visitar la sublime puerta. La Sublime Puerta no es otra cosa que la puerta de entrada al Palacio de Topcapi, donde se hallaba la residencia del Sultan y por ende, donde éste se reunía y daba ordenes a sus ministros y visires.
A pesar que Luis María era ferviente católico, se convirtió al islam...... El resto, lo tendrás que leer.

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