martes, 8 de diciembre de 2009

EL ANIMAL MORIBUNDO

Titulo suficientemente expresivo para comenzar el analisis del libro, que no trata de un animal tal cual lo conocemos, sino, de un hombre sexagenario que utiliza sus conocimientos intectuales para conquistar a las alumnas que dan clase en la Universidad donde ejerce su docencia.
Sus prácticas sexuales van encaminadas quizás, a demostrar que, aún en la edad que ostenta y, en la libertada en la que vive, puede, como digo, florecer todavía el espíritu jóven que todo hombre en su mente natural posee.
Es evidente que el relato que ofrece en primer lugar sobre las prácticas de sexo y que, al mismo tiempo, cuenta a su amigo, no es otra manera que dar a conocer su egocentrismo. Una vez terminadas las prácticas sexuales con Consuelo, chica cubana, a la que consigue seducir, éste se encuentra en la más pura soledad pensando sólo y para Consuelo.
Para seguir alimentando su egocentrismo, recurre a los consejos que le da a su propio hijo, estudiante que decide cAsarse en edad jóven, haciéndole entender que es un error casarse a edad tan jóver sin haber o tener un futuro estable. Se encuentra otra vez en la soledad, pues su amigo de confidencias fallece.
Una vez que Consuelo, se ha separado de él, éste no hace otra cosa que poner el pensamiento en ella; hasta que Consuelo consigue ponerse en contacto con él para informarle que es víctima de un cáncer de mama y que está próximo su fallecimiento. Este hecho pone otra vez al protagonista, ya en edad avanzada, pues ya cuenta con setenta y tantos años, en el arte de la seducción. A pesar que Consuelo le cuenta todo tal cual ha llegado al cancer.
Pero aún así, él posee o sigue poseyendo el arte de la seducción a través de su preparación intelectual, pues no dice que no al hecho de hacer fotos a los pechos de Consuelo cuando ésta le proponer hacerlo para tener una imagen actual de su cuerpo y su pecho.
En cambio, si piensa, aunque duda de hacerlo, el hecho de que Consuelo le pida que se acueste con él, ese mismo día, en fin de año, pues ya no sería lo mismo. Su edad, su machismo, el no dar a conocer su animal moribundo.

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