martes, 8 de diciembre de 2009

EL ANIMAL MORIBUNDO

Titulo suficientemente expresivo para comenzar el analisis del libro, que no trata de un animal tal cual lo conocemos, sino, de un hombre sexagenario que utiliza sus conocimientos intectuales para conquistar a las alumnas que dan clase en la Universidad donde ejerce su docencia.
Sus prácticas sexuales van encaminadas quizás, a demostrar que, aún en la edad que ostenta y, en la libertada en la que vive, puede, como digo, florecer todavía el espíritu jóven que todo hombre en su mente natural posee.
Es evidente que el relato que ofrece en primer lugar sobre las prácticas de sexo y que, al mismo tiempo, cuenta a su amigo, no es otra manera que dar a conocer su egocentrismo. Una vez terminadas las prácticas sexuales con Consuelo, chica cubana, a la que consigue seducir, éste se encuentra en la más pura soledad pensando sólo y para Consuelo.
Para seguir alimentando su egocentrismo, recurre a los consejos que le da a su propio hijo, estudiante que decide cAsarse en edad jóven, haciéndole entender que es un error casarse a edad tan jóver sin haber o tener un futuro estable. Se encuentra otra vez en la soledad, pues su amigo de confidencias fallece.
Una vez que Consuelo, se ha separado de él, éste no hace otra cosa que poner el pensamiento en ella; hasta que Consuelo consigue ponerse en contacto con él para informarle que es víctima de un cáncer de mama y que está próximo su fallecimiento. Este hecho pone otra vez al protagonista, ya en edad avanzada, pues ya cuenta con setenta y tantos años, en el arte de la seducción. A pesar que Consuelo le cuenta todo tal cual ha llegado al cancer.
Pero aún así, él posee o sigue poseyendo el arte de la seducción a través de su preparación intelectual, pues no dice que no al hecho de hacer fotos a los pechos de Consuelo cuando ésta le proponer hacerlo para tener una imagen actual de su cuerpo y su pecho.
En cambio, si piensa, aunque duda de hacerlo, el hecho de que Consuelo le pida que se acueste con él, ese mismo día, en fin de año, pues ya no sería lo mismo. Su edad, su machismo, el no dar a conocer su animal moribundo.

LA SUBLIME PUERTA

La Sublime Puerta: Época: 1564.- Siglo XVI.-

Cuando Felipe II era nuestro Rey y, cuando en su dominio no se ponía el Sol, Felipe II guerreaba en numerosos conflictos bélicos. Unos porque se revelaban contra su poder y otros, en nombre de Dios para liberar a la cristiandad del azote de los herejes: los turcos.
El Autor del Libro, nos mete en una trama, novelista e histórica a la vez, en la que nos muestra el poderío español en aquella época. Se trata pues, de una de la muchas guerras en las que estuvo metido el Imperio Español. Soleimán el magnifico, emperador por entonces del imperio otomano, atacaba y conquistaba territorios bajo el poder de Felipe II, quien por encargo, unas veces de la iglesia y por otra de propia voluntad, combatía contra el otomano. La novela se concentra, en un principio, en la guerra que tuvo lugar en los Gelves, una isla de Túnez, donde, entre otros, fue hecho prisionero nuestro protagonista: Luis María Monroy y Villalobos. Era tambor, por su corta edad, 16 años, de uno de los barcos españoles que sufrieron la derrota en la isla dicha. Fue llevado, junto con los demás presos hasta Constantinopla, después de un largo y duro viajes. Pues a partir de que eran hechos prisioneros, eran tratados como esclavos. Una vez en Constantinopla, fue encarcelado en lo que se llamaba, el almagacén; lugar inhóspito, no porque estuviera en el desierto, sino porque en él se apiñaban todos los esclavos de todas la guerra y otras causas que había por entonces en Constantinopla. Todos en poder de Soleimán, dueño y señor de todo el imperio otomano.
Allí paso nuestro Luis María Monroy y Villalobos casi dos años; hasta que debido a sus habilidades con la música y a la habilidad que poseía para recitar verso y su aprendizaje, entro a servir en palacio como músico y recitador de versos. Poco a poco se fue haciendo Luis María con una muy notable fama de recitador y músico. A pesar de su creencias católicas, jamás renunció a su fe; eran muchas las veces las que su mentor en palacio le decía de apostatara de la fe católica y se acogiera al Islam. Cosa que malhumoraba a Luis María diciendo que la católica era la única fe que existía. Teniendo en cuenta que a media que iba pasando el tiempo, Luis María iba gozando de mayor libertad para moverse, tanto en palacio; como para salir de él. Éste fue haciendo amistades. Incluso llegó a enamorarse de una mujer del harem del Sultán. En igual medida fue nombrado, lo que hoy llamaríamos como aprendiz. Lo que le catapultaba a visitar la sublime puerta. La Sublime Puerta no es otra cosa que la puerta de entrada al Palacio de Topcapi, donde se hallaba la residencia del Sultan y por ende, donde éste se reunía y daba ordenes a sus ministros y visires.
A pesar que Luis María era ferviente católico, se convirtió al islam...... El resto, lo tendrás que leer.

jueves, 3 de diciembre de 2009

La chica de la perla

Libro basado en el pintor holandes, Vermeer. El libro escrito en esta época, da a conocer, como llegó el pintor a realizar este cuadro. Para ello, la escritora, realiza una novela, a través de una chica, que luego será la que por fín despues de unas aventuras y desventuras, consigue que el pintor la plasme en el lienzo. La escritora, como digo, tras la investigaciones necesarias, llega a conseguir una historia, quizás creible, quizás no. Mirando a la época en la que se realizó el cuadro, alla por 1600 y pico, las condiciones de las sirvientas estaban rayanas en la esclavitud. La familia en la que la chica entró a realizar las actividades domésticas, lo fue como consecuencia de la visita del pintor a su domicilio. Viendo éste, la disposición de la chica para la colocación y la habilidad para combinar colores, opta por contratarla para la servidumbre en su domicilio. Por otro lado, la familia del pintor aunque acomodada, lo era por la venta de los cuadros que el propio pintor realizaba para su venta y por ende, para la propia subsistencia de la familia.